En el Poder Judicial pintan canas.


Un insólito acuerdo entre Zapatero y Rajoy ha puesto a Carlos Divar, anterior responsable de la Audiencia Nacional, al frente del Tribunal Supremo y por ende del Consejo General del Poder Judicial, lo que no solo ha hecho enrabietar a los miembros del Partido Socialista debido a la indismulada cercania del nuevo Presidente de dicho Consejo General a las filas conservadoras, sino que da una mas que patada a la constitucionalemente defendida independencia del Poder Judicial, al tratarse este de un nombramiento a dedo y sujeto a un "intercambio de cromos" entre los dos partidos mayoritarios del Estado, lo que no hace sino constatar mi opinion de que vivo en una republica bananera, tal y como ya he manifestado en anteriores ocasiones.

Lo cierto es que no soy quien para dudar de la trayectoria profesional de este magistrado venido a mas, ni ara dudar de su futura profesionalidad al frente de su nuevo cometido, pero tambien es cierto que empieza mal en el ejercicio de sus funciones al aceptarse a si mismo como parte de un trueque poiltico de los principales lideres de la politica estatal, ya que sinceramente formar parte de semejante trama no es para mi un prototipo de dignidad profesional, pero tal y como titulo este post, a dicho magistrado ya le pintan canas, muchas canas diria yo, y lo normal seria que se jubilase a frente de la justicia española.

Pero no solo es el al que le pintan canas, sino que ha muchos de sus compañeros tambien se las pintan, haciendo que la media de edad de los miembros del Consejo General del Poder Judicial sea excesivamente elevada, por lo menos a mi entender, lo que hace que nuestra Justicia este en manos de gente experta en el mundo juridico pero posibemente arcaica en su mentalidad directora, mas aun teniendo en cuenta que nos dirige un gobierno progresista, y de esta forma no se deja paso por tanto a la sabia nueva, a las nuevas ideas, y como consecuencia, a los nuevos planteamientos juridicos qe logicamente deberian amoldarse a los tiempos que corren.

En definitiva, que viva la independencia del Poder Judicial y que viva la renovacion!